Hay rutas que permiten descubrir un territorio y otras que permiten comprenderlo. El Camino de San Olav, que une Burgos y Covarrubias a través de la comarca de Tierra de Lara, ofrece al visitante una experiencia única donde naturaleza, patrimonio, historia y tradición se encuentran a lo largo de 58 kilómetros de recorrido.
Un recorrido por la historia de Tierra de Lara

Inspirado en el legado de la Princesa Kristina de Noruega y en la figura de San Olav, este camino constituye hoy uno de los itinerarios culturales más singulares del norte de España.
El Camino de San Olav atraviesa una de las comarcas con mayor riqueza histórica de la provincia de Burgos. A lo largo de sus etapas aparecen vestigios de diferentes civilizaciones que dejaron su huella en el territorio: celtas, romanos, visigodos y castellanos.
Menhires, castros, iglesias, ermitas y antiguos caminos acompañan al peregrino en un viaje que permite descubrir la evolución histórica de Tierra de Lara.
Mucho más que una ruta de peregrinación

La ruta atraviesa localidades como Modúbar de la Emparedada, Los Ausines, Revilla del Campo, Quintanalara, Cubillejo de Lara, Quintanilla de las Viñas, Mambrillas de Lara y Covarrubias, permitiendo descubrir algunos de los enclaves más representativos de la comarca. También permite conocer tradiciones locales, patrimonio etnográfico y una amplia oferta de turismo rural que acerca al visitante a la esencia de esta tierra burgalesa.
Entre sus principales atractivos destacan la ermita visigoda de Santa María de Quintanilla de las Viñas, los yacimientos arqueológicos, las huellas de dinosaurios conservadas en el entorno de Mambrillas de Lara y los paisajes de sabinares, encinares y robledales que acompañan durante el recorrido.
Un vínculo entre España y Noruega
La ruta culmina en Covarrubias, donde la Capilla de San Olav simboliza el vínculo histórico entre España y Noruega y mantiene vivo el legado de la Princesa Kristina.
Más allá de la experiencia de peregrinación, el Camino de San Olav invita a descubrir la riqueza cultural, natural y patrimonial de Tierra de Lara, fortaleciendo los lazos históricos entre España y Noruega y acercando a visitantes y peregrinos a una de las rutas más singulares del norte de España.



