La Ruta del Vino Arlanza se convierte en el escenario de una nueva propuesta de enoturismo inmersivo pensada especialmente para el público hispano-noruego. Esta experiencia forma parte de Conexión Noruega, un proyecto impulsado por la agencia de innovación rural Adoshorasde que busca no solo atraer visitantes a este territorio castellano, sino también animarles a establecerse y formar parte de su comunidad.
La iniciativa, llamada Arlanza EXP y presentada recientemente en FITUR, plantea una forma diferente de descubrir la España interior a través del vino, la cultura local y un relato actual que une tradición y modernidad. La propuesta se apoya, además, en el vínculo histórico entre la zona y Noruega, simbolizado en la figura de la princesa Kristina de Noruega, enterrada en Covarrubias.
Conexión Noruega nació con el patrocinio de la marca turística provincial “Burgos: origen y destino” y el respaldo de distintas instituciones de la comunidad hispano-noruega. Su objetivo es acercar el medio rural castellano a nuevos públicos internacionales mediante experiencias que van más allá de la visita convencional, pensadas para el público sénior activo, nómadas digitales y, ahora, también para amantes del vino.
Arlanza EXP une paisajes de viñedos, patrimonio histórico, gastronomía y relatos locales en un recorrido cuidado al detalle. Incluye maridajes y degustaciones de productos de proximidad como parte esencial de la experiencia, invitando a los visitantes a sumergirse en la identidad del Arlanza desde una perspectiva sensorial, cultural y auténtica.
La Ruta del Vino Arlanza
El recorrido destaca por su carácter tranquilo y poco masificado, lo que le otorga un encanto especial. A ello se suman su valioso patrimonio, la singularidad de sus barrios de bodegas, la autenticidad de sus pueblos y la calidad de los vinos amparados por la DO Arlanza.
Quien lo visita no se limita a pasear entre viñedos o catar vinos: vive una experiencia completa que entrelaza historia, tradición y creatividad actual, con la participación de artistas y artesanos locales. Todo ello se acompaña de los sabores propios del territorio, en una propuesta pensada para despertar la curiosidad y crear una conexión emocional real con el entorno.
Además, el proyecto nace con la intención de convertirse en un verdadero motor de dinamización para los entornos rurales vinculados a la ruta. Su objetivo es impulsar el desarrollo de comarcas como el Cerrato Palentino y el conocido como Triángulo del Arlanza, integrado por las localidades burgalesas de Lerma, Covarrubias y Santo Domingo de Silos.
Estos enclaves históricos, que concentran una gran riqueza patrimonial y cultural, no solo forman parte del recorrido, sino que actúan como auténticos ejes vertebradores de la experiencia, articulando el corazón cultural del territorio y dando coherencia a toda la propuesta.
La Conexión Noruega como motor de desarrollo rural
Arlanza EXP se dirige al público hispano-noruego, poniendo el foco tanto en el millón y medio de viajeros procedentes de Noruega que visitan España cada año como en los más de 50.000 que ya residen en nuestro país. Esta propuesta se enmarca dentro de una estrategia más amplia que busca reforzar la cooperación entre España y Noruega con la mirada puesta en el desarrollo rural, la valorización del territorio y la creación de lazos culturales duraderos.
A través de Conexión Noruega se exploran nuevas maneras de atraer visitantes y también posibles residentes internacionales interesados en experiencias auténticas y en un estilo de vida ligado al entorno rural. El proyecto presta especial atención al diálogo entre comunidades y a la construcción de relatos compartidos, reactivando los vínculos con L’Alfàs del Pi y su amplia comunidad noruega, así como con la ciudad de Tønsberg, considerada la capital de los fiordos, ambas hermanadas con Covarrubias.
Desde esta visión, Conexión Noruega aspira a generar un impacto social y económico positivo, impulsando la dinamización de pequeñas localidades, apoyando a productores locales y abriendo nuevas oportunidades a partir del intercambio que promueve el turismo cultural. La iniciativa se alinea con el trabajo desarrollado por la Fundación Princesa Kristina y la Hermandad de San Olav, y responde a la necesidad de afrontar los desafíos del medio rural y el reto demográfico, apostando por modelos de desarrollo que sitúan al territorio como un espacio lleno de posibilidades de futuro.
Adoshorasde, diez años de compromiso con el rural, desde el rural
Adoshorasde, como agencia de innovación rural, es la encargada de diseñar y dar a conocer esta experiencia desde una visión transversal que conecta cultura, turismo y territorio. La iniciativa se enmarca dentro de las actividades conmemorativas de su décimo aniversario, reafirmando su apuesta por proyectos capaces de activar el potencial de las zonas rurales a través de la colaboración internacional, la innovación social y la creación de propuestas con un impacto tangible.
Arlanza EXP se concibe, además, como un laboratorio donde experimentar nuevas fórmulas de turismo experiencial. En este caso, el vino y el producto local actúan como hilo conductor de un intercambio cultural que proyecta el territorio hacia el futuro sin perder de vista sus raíces. Una propuesta que consolida el posicionamiento de la Ruta del Vino Arlanza como destino emergente para quienes buscan autenticidad, paisaje y viticultura en estado puro.
“Queremos generar conexiones reales entre culturas y demostrar que el medio rural puede ser un espacio de innovación, creatividad y oportunidades. Arlanza EXP está pensada para vivir el territorio desde dentro, poniendo en el centro a las personas, los paisajes y los productos locales.”, señala Pedro Aizpun Alonso, fundador y director ejecutivo de Adoshorasde.
Esta información fue publicada originalmente por La Razón.



